martes, 21 de octubre de 2008
Llevaba yo ingresado 8 días en el hospital (debido al accidente de moto) cuando me pusieron en la cama de al lado (habitación de 3 camas) a Don José Fernando Pineda de la Vega, estaba allí en traumatología porque se había roto la cadera al caerse, pero al ser de los míos (fumador empedernido toda su vida) y ya con verdaderos problemas de respiración, los doctores tenían que tomar las medidas necesarias para pasarlo a quirófano, la primera noche no entendí nada de lo poco que decía, la pasó fatal, a pesar del oxigeno y demás medidas para que respirase le costaba muchísimo respirar, pero a partir de hay fue mejorando notablemente, lo que me impresionó notablemente y antes de conocerle, fue el amor que le tenían los familiares que por allí iban pasando, la primera que vi fue a su hija y a partir de hay sus hermanas, su hijo, sus sobrinos, en fin, todas las personas que por allí pasaron, (no hablo de su señora porque no sorprende tanto que haya amor en una pareja) a partir del segundo día que empecé a entender lo que decía, fue cuando comprendí que ese querer estaba justificado, era un CABALLERO de los que ya desgraciadamente cada vez hay menos, un luchador nato y una persona con unas ganas de vivir increíbles, tanto es así, que la operación fue un éxito total, el cirujano le vio en repetidas ocasiones y estaba contentísimo de cómo había salido todo, de hecho estando allí su hijo, le dijo que ya se podía sentar en la cama y que le traerían más tarde un andador para que, poquito a poco, fuese moviéndose, no se que fallo, no me pillo en la habitación, pero cuando regresé estaba notablemente peor de cómo lo había dejado, dos días más tarde, falleció. En tan corto espacio de tiempo, me hizo mirar a la vida de otro modo, con otra visión, me hizo darme cuenta de lo importante que es dar amor, me sentí en todo momento alagado por ser la persona que tenía el honor de estar en la cama de al lado, en agradecimiento quiero rendirle un humilde homenaje (aunque yo soy de los que piensa que los homenajes mejor en vida) y decirle que mientras que Dios me de salud, cada último sábado de septiembre esté donde esté me tomare una tapita de queso viejo castellano (como él decía) y una copita de rioja en su memoria e intentare que sea acompañado de su maravillosa familia para que me sigan contando tantas anécdotas que tenía este maravilloso CABALLERO.
Desde aquí mando un abrazo muy grande a EEUU, a Guadalajara, Segovia, Madrid y a todos los rincones donde viven estos entrañables familiares de Don José, así como a Sevilla a Chipiona etc., etc. 

Posdata.-
-    compadre, ¿sabes que “sa” muerto “Mahou se tun”?
-    “joe masho” que mala suerte, con la cerveza tan rica que hacia

Hay otro grande que se nos ha ido, la foto de hoy en su homenaje y como señal de respeto no ponemos video.

Paul-Newman

Tags: josefernandopinedavega, José Fernando Pineda, Pineda de la Vega

Publicado por Desconocido @ 13:43
Comentarios (3)  | Enviar
Comentarios
Publicado por fjpinedab
miércoles, 22 de octubre de 2008 | 15:25
HOLA GUMER:
SOY PACO, EL HIJO DE PEPE. MUCHAS GRACIAS POR EL HOMENAJE HACIA ÉL.AQUÍ ESTAMOS SOBRELLEVANDO EL GRAN VACIO QUE NOS HA DEJADO.
UN FUERTE ABRAZO.
Publicado por fjpinedab
miércoles, 22 de octubre de 2008 | 15:29
HOLA GUMER:
SOY PACO EL HIJO DE PEPE. GRACIAS POR EL HOMENAJE HACIA ÉL. AQUÍ ESTAMOS SOBRELLEVANDO EL GRAN VACIO QUE NOS HA DEJADO.
UN FUERTE ABRAZO
Publicado por pinedadelavega
sábado, 25 de octubre de 2008 | 21:10
Hola, quería, en nombre de mi madre, darte las gracias por esas palabras tan bonitas, que has dedicado a mi tío, y por la comprensión, ante las molestias inevitables que pudimos ocasionaros, y el cariño en el trato, que en todo momento nos dispensastéis.